PROCESO DE SIEMBRA Y CULTIVO DEL CAFÉ
UN CULTIVO EN CLIMA TROPICAL:
Las regiones idóneas para sembrar café son las zonas tropicales de América, África y Asia, ya que es donde se dan determinadas condiciones de temperatura, humedad y altitud. La planta productora de café, conocida como cafeto, es un arbusto que pertenece a la familia de las rubiáceas. Los granos de café son las semillas y se encuentran dentro de los frutos del arbusto
CONDICIONES OPTIMAS PARA CULTIVAR CAFÉ:
Son varias las temperaturas, suelos y
alturas para el cultivo de café, solo hay unas condiciones que permiten una
óptima cosecha del grano de especie arábiga, que es la que se cultiva en
Colombia y tiene mayor comercialización en el mundo.
La zona requerida tiene temperaturas entre
los 19 y 21,5 grados centígrados.
La altitud del terreno también es determinante
para el correcto desarrollo del cafeto y sus frutos.
De acuerdo con el agrónomo Jairo Almánzar
Naranjo, los cultivos de café en Colombia deben ser sembrados en lugares con
alturas entre 1.200 y 1.800 metros sobre el nivel del mar.
"No se puede ser competitivo en zonas
marginales altas por encima de 2.100 m.s.n.m. Allí el café sí se produce, pero
no hay condiciones para que el cultivo sea rentable", explica el experto.
La densidad de siembra del café depende mucho de la altitud de la plantación, pero, en general, se deja un espacio entre plantones de 2x2,5 metros.
Las lluvia
Los cultivos de café requieren una
cantidad de lluvia entre 1.800 y los 2.800 milímetros anuales, distribuidos
durante diferentes meses. Cada 30 días deben tener al menos 120 milímetros de
precipitaciones.
El clima de la zona debe ser húmedo con
vientos de poca fuerza para que estos se encarguen de transportar el vapor de
agua.
El brillo solar de una zona cafetera debe
encontrarse entre 1.600 y 2.000 horas de sol al año. Es decir, que los árboles
deben estar expuestos al menos entre 4,5 y 5,5 horas de sol diarias.
El suelo:
Un suelo con las condiciones ideales para
el cultivo del café permite que se haga el anclaje para recibir el agua y se
tomen los nutrientes necesarios para su crecimiento, desarrollo y producción.
- Color: los suelos son negros
u oscuros, color que indica buen contenido de materia orgánica.
- Textura: son los granos o
partículas que conforman el suelo. Hay texturas arenosas, arcillosas o
limosas. Cuando las partículas están en proporciones iguales se llama
franca. Esta es la textura más apta para el café.
- Porosidad y permeabilidad: al
agruparse los granos o partículas se forman terrones y poros, que permiten
la ocupación del agua y el aire.
- Profundidad: el suelo
permite que las raíces ingresen hasta 80 centímetros.
- Grado de acidez o pH: los
suelos aptos para café tienen una acidez entre 5 y 5,5. Los mejores suelos
para el cultivo del cafeto son los francos, de buena profundidad efectiva,
con estructura granular, buena aireación y permeabilidad moderada.
- Fertilidad: se establece que
el suelo contenga elementos nutritivos como Nitrógeno, Fósforo y Potasio.
El cafeto necesita en menor cantidad el Calcio - Magnesio, Azufre -
Hierro, Zinc - Manganeso, Boro – Cobre.
- Materia orgánica: contiene
los residuos descompuestos de plantas y animales. Según los estudios
botánicos, los cultivos de café contienen materia orgánica mayor al 8%. La
misma pulpa del café aporta la materia orgánica a los suelos.
Los semilleros y trasplante
El manejo
agronómico del café comienza con la selección de
una semilla certificada de buena calidad. Una vez seleccionada se
comienza con el establecimiento de un almácigo o semillero en el que
generalmente no se usan bandejas. Es ideal no dejar almacenada la semilla mucho
tiempo, ya que es susceptible a deteriorarse rápidamente.
En
cuanto a la adquisición de semillas se considera que por lo general con 1 kg de
la misma se logran obtener aproximadamente 3.000 semillas viables.
El
suelo debe ser fértil (por lo que es prioritario haber realizado los
respectivos análisis de suelos y garantizar la suplencia total de los
nutrientes), la textura del suelo o sustrato a utilizar
debe permitir un excelente drenaje, y se debe contar con una buena
disponibilidad de agua
Las
dimensiones de las eras o almácigos pueden ser de 1 a 1,20 m. de ancho, 10 m de
largo y 10 cm de alto. Es importante la desinfección del suelo con
agentes antifúngicos y antinemátodos, e insecticidas. Así mismo, las
semillas también deben ser tratadas para disminuir al mínimo la incidencia
de plagas en esta etapa. Posteriormente, se tapan
las semillas con una capa de tierra y se cubren con hojas; para conservar la
humedad idónea que favorezca el proceso de imbibición. Una vez iniciada
la germinación se van destapando y removiendo las hojas.
Las
eras también se pueden realizar directamente en el suelo y las dimensiones
pueden cambiar de acuerdo a lo que desee el agricultor, en general pueden ser
1,5 m ancho, 10-15 cm de alto, con 40 m de longitud máxima y separada por unos
40 cm. Al igual que el terreno diseñado para el almácigo, este también
debe ser tratado previo al trasplante El tamaño de las bolsas
cuando se usan puede ser 15,2 cm x 20,32 cm y de 13,97 cm x 16,51 cm
dependiendo del tiempo que se espera la planta permanezca en el almácigo y de
las condiciones climáticas.
El manejo del almácigo es de vital importancia tanto el control de las malezas como de enfermedades y plagas. Se recomienda aplicar controladores biológicos o en su defecto algún biocida comercial de amplio espectro y poco impacto ambiental; preferiblemente en forma preventiva. Para los tres tipos de problemas fitosanitarios.
Algunos ingredientes activos (I.A.) de agroquímicos recomendados para uso preventivo son:
Para
el control de malezas usar oxifluorfen 22% de I.A.
Para
el control de enfermedades fúngicas usar Clorotalonil como I.A o fungicidas a
base de cobre para el manejo del sustrato (desinfección)
Preparación
del terreno
El
terreno debe ser preparado con los pases de rastras que decida el agricultor
considere necesarios; para lograr que el suelo quede suelto y con la capacidad
de retención de humedad deseada.
La
densidad de plantación recomendada es de 5.000 plantas/ha; con una distancia de
2,0 m entre hileras x 1,0 m entre plantas cuando se usan variedades de porte
alto. En el caso de utilizar variedades de porte bajo, la densidad de siembra o
plantación puede aumentarse significativamente.
Trasplante
La
plántula de café debe ser trasplantada con cuidado para obtener un buen
desarrollo y garantizar una excelente producción.
Una vez finalizado la germinación de las plantas en el almácigo, se realiza el trasplante seleccionando las plántulas más adecuadas y vigorosas; con tallo erguido, verde, y con el sistema radical bien desarrollado.
Para
realizar el trasplante, las plantas pueden ser sembradas a una distancia de 1
m. Y el hoyo debe hacerse a unos 25 a 30 cm de profundidad para impedir que las
raíces se doblen
Una
práctica importante es la de eliminar la raíz pivotante antes de la siembra. La
eliminación de la raíz pivotante se conoce como poda de la raíz y se realiza
con el objetivo de estimular el crecimiento de las raíces laterales. Ésta se
debe realizar de dos y medio a tres meses antes de la arranca del almácigo.
El
procedimiento consiste en cortar la raíz principal a 12 cm de profundidad. El semillero debe regarse los días anteriores
y posteriores a la poda, continuando el riego de día a día, hasta que la guía
de la planta vuelva a tomar su posición erecta.
Cultivo
sombreado
La
práctica del sombreamiento es realizada generalmente con leguminosas. Y se
practica con la finalidad de que la sombra regule la intensidad de la luz y la
amplitud térmica diaria; manteniéndola alta durante la noche y baja durante el
día.
También
está asociada a la disminución de la temperatura del suelo, lo que favorece la
oxigenación radical (e indirectamente el confort de la planta) además
de aumentar la humedad del suelo y la conservación de la materia orgánica.
Simultáneamente,
también se aplican las barreras rompevientos para disminuir el efecto de las
ráfagas de vientos en las plantaciones jóvenes.
Una
combinación que se realiza en el cultivo de café es sembrar de forma
intercalada musáceas para sombra y protección
Poda y deshoje
La poda es una práctica que se emplea para el
rejuvenecimiento de las plantas; y es utilizada cuando han alcanzado ya varios
años productivos y entran en un proceso de agotamiento. Existen tres tipos de
podas estas son:
- Poda selectiva.
- Poda sistemática
con ciclos a diferente número de años.
- Poda total
por lote.
En la poda selectiva, se podan las plantas que muestren signos de agotamiento específicamente; mientras que, en la poda sistemática, se realizan los cortes de forma cíclica, cada 3, 4, 5 calles, se poda totalmente una hilera siguiendo un orden específico. Para el caso de la última poda (la total), se realiza la poda a todos los lotes.
Es
posible realizar el deshije, debido a la aparición de brotes dejados por la
poda; lo que determina la eficacia productiva del sistema. Se deben realizar a
los 2 ó 3 meses después de realizada la poda. Escogiendo los brotes más
vigorosos ubicados 2 o 3 cm por debajo del corte; con la mayor separación
posible entre ellos
Riego
Establecidas las plantas de café en el terreno,
las necesidades de humedad son elevadas, sobre todo en sus etapas
críticas. El periodo más crítico es en el que tiene lugar en la
primera floración; siguiéndose las fases de cuajado, crecimiento y
maduración de los frutos.
Desde el momento en que se han formado los frutos, es
primordial que el suministro de agua vaya aumentando gradualmente. Hasta que
los frutos llegan a su completo desarrollo.
El productor de café debe haber planificado el
cultivo en relación a las fechas de la llegada de lluvias. Esto es
especialmente importante cuando se emplea el sistema de producción secano. Por
otro lado, existen otros métodos de riego que son riego por inundación, por
aspersión y riego por goteo.
Los sistemas a emplear será el que mejor se adapte a las
necesidades, condición económica y nivel de manejo técnico del agricultor.
El riego por goteo se ha convertido en el sistema por excelencia
debido al ahorro de agua y energía, además de lograr potenciar la
producción de una manera significativa.
Fertilización del café
La suplencia de nutrientes en proporciones y en momentos
oportunos es fundamental para lograr un crecimiento y desarrollo óptimos. Lo
que se traduce en rendimientos altamente rentables tanto en calidad como en
cantidad. Sin embargo, aplicarlos dependerá de varios factores.
En primera instancia es idóneo realizar los
respectivos análisis de suelos; para así, poder cuantificar y determinar,
con el mínimo desperdicio de fertilizantes, las cantidades necesarias para
el cultivo.
En líneas generales, las necesidades nutricionales
respecto a fertilización para
una hectárea de Café cuya densidad de siembra es
de 7.500 a 10.000 plantas/ha. Y contando con un bajo nivel de sombra (<35 %)
se necesitaría que del 100% del fertilizante a aplicar, el 49%
fuese nitrógeno (N2) el 42% potasio (K2O)
y el 8% de P2O5
Si
se usan 610 Kg netos de fertilizante por año, esto equivale
aproximadamente a 300 kg de N2, 260 kg de K2O y 50 kg de
P2O5 al año. Es posible también la aplicación en
mucha menor cantidad de Micro elementos como Azufre
(S), Magnesio (Mg), Calcio (Ca), Zinc (Zn) y Boro
(Br)
Uso adecuado del fertilizante
Cuando el almácigo se haga en bolsa
la fertilización debe ser cuidadosa para evitar la pérdida de
las plántulas por la quema al estar en contacto directo con
el fertilizante. Para evitar esto, éste se puede aplicar al borde de
la bolsa a dosis de 2 g/bolsa.
Cuando ya las plantas están establecidas en el campo; las
cantidades dadas pueden variar dependiendo de las condiciones ambientales (suelo
y clima) y de manejo del cultivo.
La época ideal es en la entrada de lluvias y pueden aplicarse 3 fertilizaciones al año. Estas aplicaciones se deben realizar tomando en cuenta los 20 o 30 cm de profundidad que exploran las raíces absorbentes, por lo que el fertilizante se debe aplicar al voleo a la mitad de distancia entre el tallo y la punta de las bandolas. Además de quedar en contacto con el suelo húmedo sin presencia hojarasca.
PRINCIPALES VARIEDADES COMERCIALES DEL CAFÉ
Bourbon
Originario de Yémen. Es una variedad de porte alto,
llegando alcanzar los 3.00 m; las ramas se extienden formando ángulo de 45
grados con el eje principal. Presenta entrenudos cortos, hojas de
color verde tierno y manifiesta excelentes rendimientos, aunque es poco resistente
al viento.
Mundo novo
Su origen está ubicado en Brasil, y es el resultado del
cruce entre el Sumatra y el Bourbon. Su porte es de tres 3.00 m.
Desarrolla entrenudos cortos. Es poco resistente al viento y muy
productivo.
Caturra
Es originaria de Minas Gerais en Brasil, originada
posiblemente como una mutación del café bourbon. Como características
fenotípicas resaltan su porte bajo, entrenudos cortos, tronco grueso
y ligeramente ramificado con ramas laterales abundantes; además de
ser de pequeño tamaño.
Visualmente presenta un aspecto vigoroso y compacto.
Presenta hojas grandes, anchas y oscuras, con frutos de gran tamaño
y sistema radicular bien desarrollado. A pesar de su porte bajo, es
particularmente productivo y adaptable a una amplia variedad de climas.
Catuaí
Originario de Brasil, producto del cruzamiento
del Caturra con Mundo Novo. Presenta un porte de 2.25 m, con ramas
que forman un ángulo de 45 º en relación al eje principal. Son resistentes al
viento y es excelente productor. Aunque es el Catuaí rojo, también
existe el Catuaí amarillo.
Mutación typica
Su origen es Guatemala, presenta un porte inferior a los
1.80 m de altura; con Bandolas (ramas) formando ángulo de 60 grados con el eje
principal. Generalmente desarrolla entrenudos cortos y es bastante
productivo, soportando vientos y suelos arcillosos.







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